ArgentinaIsabel Fernández del Río ha querido publicar este artículo sobre  una alumna suya: Yanila
     
Yanila Ayala Mussard, nació en Posada, Misiones (Argentina) hace 16 años. Lleva en España tres años, afincada en Puertollano, donde cursa estudios de 4º ESO en el IES “Virgen” de Gracia. Es una alumna brillante y  actualmente, ha sido elegida “Mejor deportista de duatlon” de Castilla La Mancha 2007. Además, posee numerosos premios en ciclismo, triatlón, atletismo, bádminton y orientación.

En diciembre de 2007 participó en unas jornadas interculturales realizadas en el “Virgen de Gracia” con el tema “La inmigración”.

Fruto de su experiencia y de sus sentimientos surgieron estas palabras que leyó emocionada en público ante decenas de compañeros, padres y profesores:
   
SENTIMIENTOS DE EXTRANJEROS

Imagina un mundo de incansable soledad, de incontrolable anhelo, de incesante tristeza, de intolerable nostalgia, de inagotable tortura; es difícil ¿verdad?, pues este es el panorama de vida de un inmigrante, un traidor a su bandera, a su pueblo, a su tierra natal, a su vida, al fin y al cabo.

Pero fue preciso marcharse a nuevas tierras, nuevos desafíos, nuevas ilusiones, nuevas esperanzas, para, en muchos casos, encontrarse con la más pura y dura realidad, que destrozando casi todas tus expectativas, avanza carcomiéndote por dentro y retirándote del mundo real, para adentrarte en un mundo comandado por los fantasmas de los recuerdos.

Nosotros, los extranjeros, muchas veces debemos tragarnos el orgullo y agachar la cabeza ante nuestro imprevisible destino, al cual pedimos, como recompensa a nuestros esfuerzos y padecimientos, el disfrutar de un futuro placentero, seguro y feliz. Pero éste, algunas veces, no llega, y quedamos esperando con la boca abierta y hambrienta la llegada de la codiciada miel, ya que este regalo  se presentará en las generaciones venideras, para las que concebimos nuestra vida y felicidad.

Como argentina, dedicaré una poesía a mi país:

      LA ARGENTINA

Qué fea y aburrida es mi vida,
todo ello por estar lejos de ti.
¿Eras tú ese gran pedazo de tierra,
que compró mi felicidad,
la que no me deja vivir tranquila,
cuando estoy lejos?
Trastornándome en cada momento,
en cada lugar,
y en cada noche de otoño.
Sí, eres tú.
Un país,
que me envolvió
con su gran capa de ternura,
y me llenó de recuerdos,
que hoy florecen
en lo más profundo de mi mente,
haciéndome derramar lágrimas,
lágrimas de nostalgia y tristeza,
por un país al cual,
con alma y mente anhelo volver.
Yo, lo único que pido es poder regresar,
como un pájaro que regresa a su nido,
en el cual encuentra amor y felicidad.
Ese país ahora tan lejano de mi actual paradero,
es y no dejará de ser la Argentina,
que me pestañea,
llamándome para estar a su lado,
y ella también llora y extraña desde allá,
y yo le digo desde aquí,
¡ No llores por mí Argentina !