LápizEl niño miraba a la abuela que escribía una carta. En un momento dado, le preguntó:

- ¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a nosotros? ¿Es, por casualidad, una historia sobre mí?

La abuela dejó de escribir, sonrió y respondió a su nieto:

- Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras, es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que fueses como él, cuando crecieses.

El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada de especial. 

- Pero es igual que todos los lápices que he visto en mi vida!

- Todo depende del modo en que veas las cosas. Tiene cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, serás siempre una persona en paz con el mundo.

Paulo Coelho