La norma más grandeSanto Evangelio según san Lucas 6, 1-5. Sábado 22ª semana del Tiempo Ordinario Por: Miguel Pastrana, LC | Fuente: www.somosrc.mx ![]() En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Oración preparatoriaDios mío, sé Tú la luz de mi vidaEvangelio del díaDel santo Evangelio según san Lucas 6, 1-5Un sábado, Jesús iba atravesando unos sembrados y sus discípulos arrancaban espigas al pasar, las restregaban entre las manos y se comían los granos. Entonces unos fariseos les dijeron: “¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?”. Jesús les respondió: “¿Acaso no han leído lo que hizo David una vez que tenían hambre él y sus hombres? Entró en el templo y tomando los panes sagrados, que sólo los sacerdotes podían comer, comió de ellos y les dio también a sus hombres”. Y añadió: “El Hijo del hombre también es dueño del sábado”. Palabra del Señor. Medita lo que Dios te dice en el EvangelioMiremos un poco a la reacción de Jesús ante los que le preguntan. Jesús no dice que hay que abolir lo que dice la ley. Él da un ejemplo de cómo poner nuestras prioridades, cómo discernir. Cristo nos invita a seguir el valor más grande.El ejemplo del que Cristo habla es el de David que huía del rey Saúl quien quería matarle. David y sus compañeros habían hecho un largo viaje y estaban muy hambrientos. Toman los panes del templo y los consumen. Dios no nos pide traspasar sus mandamientos para satisfacer nuestras necesidades, en cambió nos da una pauta. Hay veces en las que hay una norma más grande: el verdadero amor: Amor a Dios y a nuestros hermanos. ¿Qué significa para nosotros? Pensemos en algunas veces en las que teníamos una rutina o unos planes y se nos han presentado oportunidades de amar de verdad. ¿Hemos puesto el amor de Dios por encima o no? Pero vayamos más profundo, ¿qué valoramos más? No hay que desesperarse ni ponerse tristes al ver que no siempre ponemos el amor de Dios al frente. Dios lo sabe, y si nos deja verlo, es porque quiere ayudarnos a sanar. Dejemos en sus manos esos momentos y contémosle como nos sentimos, por qué hicimos lo que hicimos. Seamos honestos y escucharemos la voz de Dios. «La renovación supone sacrificio y valentía, no para considerarse mejores o más pulcros, sino para responder mejor al llamado del Señor. El Señor del sábado, la razón de ser de todos nuestros mandatos y prescripciones, nos invita a ponderar lo normativo cuando está en juego el seguimiento; cuando sus llagas abiertas, su clamor de hambre y sed de justicia nos interpelan y nos imponen respuestas nuevas. Y en Colombia hay tantas situaciones que reclaman de los discípulos el estilo de vida de Jesús, particularmente el amor convertido en hechos de no violencia, de reconciliación y de paz». (SS Francisco, homilía del 9 de septiembre de 2017). Diálogo con CristoÉsta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.PropósitoProponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.Voy a reservarle un momento a Dios para darle gracias por el regalo de su presencia en mi vida. DespedidaTe damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.Amén. ¡Cristo, Rey nuestro! ¡Venga tu Reino! Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia. Ruega por nosotros. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Reflexión de Mons. Enrique Díaz en audio: |
Evangelio de hoyIglesia en Almodóvar del Campo2020-06-13T07:24:54+00:00
