El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eternaSanto Evangelio según San Juan 6, 51-58. Festividad del Cuerpo de Cristo Por: H. David Mauricio Sánchez Mejía, L.C. | Fuente: missionkits.org ![]() En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino! Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios) Gracias, Señor, por darme un día más de vida. Ayúdame a valorar más este don y a disfrutar el tiempo que tengo con aquellos que amo. Haz, Señor, que descubra tu mano amorosa que nos guía y conduce hacia ti. Evangelio del día (para orientar tu meditación) Del santo Evangelio según san Juan 6, 51-58 En aquel tiempo, Jesús digo a los judíos: "Yo soy el pan vivo, que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida". Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?" Jesús les dijo: "Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Reportar anuncios inapropiados |![]() Éste es el pan que ha bajado del cielo: no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que como de este pan vivirá para siempre". Palabra del Señor. Medita lo que Dios te dice en el Evangelio Muchas personas que amamos ya no están con nosotros. Si alguno todavía no ha experimentado la pérdida de un ser querido ha de saber que algún día lo hará. Nos parece injusto, e incluso incomprensible, el hecho de tener que soportar ese dolor. ¡Claro! Es que estamos hechos para la vida y no para la muerte. Jesús, siendo Dios, lo sabe muy bien. Él es la Palabra que nos hizo y que conoce los deseos más ocultos de nuestro corazón. Es por eso que nos quiere salvar de la angustia de la muerte y darnos la alegría de la vida. Promete a todo aquel que coma su cuerpo y beba su sangre la vida, y el consuelo de saber que ésta durará para siempre. Así es que, sólo con la fe en Él y sus palabras, podemos acoger realmente el misterio de la muerte, que no es el arrebato total de la vida sino la promesa de una que no tendrá fin.
Diálogo con Cristo Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama. Propósito Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación. Iré a la Iglesia y rezaré por mis familiares difuntos. Despedida Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. ¡Cristo, Rey nuestro! Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
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Evangelio de hoyIglesia en Almodóvar del Campo2020-06-13T07:24:54+00:00

