Diversos tipos de tierra... ¿Cuál soy yo?Santo Evangelio según San Lucas 8, 4-15. Sábado XXIV de Tiempo Ordinario Por: H. Jesús Alberto Salazar Brenes, L.C. | Fuente: missionkits.org ![]() En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino! Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios) Señor, haz fértil mí tierra para dar mucho fruto con la semilla de tu Palabra. Evangelio del día (para orientar tu meditación) Del santo Evangelio según san Lucas 8, 4-15 En aquel tiempo, mucha gente se había reunido alrededor de Jesús, y al ir pasando por los pueblos, otros más se le unían. Entonces les dijo esta parábola: "Salió un sembrador a sembrar su semilla. Al ir sembrando, unos granos cayeron en el camino, la gente los pisó y los pájaros se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, y al brotar, se secaron por falta de humedad. Otros cayeron entre espinos, y al crecer éstos, los ahogaron. Los demás cayeron en tierra buena, crecieron y produjeron el ciento por uno". Dicho esto, exclamó: "¡El que tenga oídos para oír, que oiga!". Entonces le preguntaron los discípulos: "¿Qué significa esta parábola?". Y él les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer claramente los secretos del Reino de Dios; en cambio, a los demás, sólo en parábolas para que viendo no vean y oyendo no entiendan. Reportar anuncios inapropiados |![]() Palabra del Señor. Medita lo que Dios te dice en el Evangelio El Evangelio que meditamos hoy no necesita una explicación porque Jesús predicaba de forma tan sencilla, que quería que todos entendiéramos lo que había en su corazón. La semilla para todos es igual, ya sabemos también los diferentes tipos de tierra en que nos podemos convertir. Obviamente nadie quiere identificarse con el terreno pedregoso, o los zarzales, pero debido a nuestra naturaleza débil y pecadora, también podemos ser como estos tipos de tierra. En primer lugar, no basta recibir la Palabra de Dios con alegría, sino que, como hizo María, debemos guardarla, no en la memoria, sino en lo más profundo de nuestro ser y actuar evangélicamente. Esto significa tener presente a Cristo en cada acontecimiento de nuestra vida cómo actuaría Él en cada momento. El ir transformando nuestra vida en Cristo es el fruto más precioso que podemos ofrecer al Padre, y la perseverancia de la cual nos habla el Señor, es la perseverancia en la fe y la santidad a la que estamos llamados. En segundo lugar, reconocemos que no siempre es fácil vivir de acuerdo al Evangelio pero, por eso mismo, nuestro camino hacia dar el fruto que permanece no lo podemos vivir en soledad. Los primeros cristianos lo entendieron muy bien al buscar siempre el apoyo de la comunidad, de la Iglesia como Cuerpo de Cristo. Cuando nos percatamos que nuestra tierra se está volviendo árida, nuestros hermanos, y Cristo mismo en los sacramentos, vienen a revitalizarnos. Por último, los secretos del Reino nos son revelados por Cristo, Él quiere amar, sanar, predicar y caminar a través de nosotros como lo hizo en Jerusalén. ¡Señor ven a reinar a mi corazón!
Diálogo con Cristo Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama. Propósito Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación. Pondré más atención a las lecturas y a la homilía, en la próxima celebración de la Eucaristía en que participe. Despedida Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. ¡Cristo, Rey nuestro! Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
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Evangelio de hoyIglesia en Almodóvar del Campo2026-09-06T07:29:56+00:00

