El poder de lo pequeñoSanto Evangelio según San Lucas 13,18-21. Martes 30ª semana del tiempo Ordinario. Por: H. Rubén Tornero, L.C. | Fuente: missionkits.org ![]() En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino! Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios) Jesús, te doy las gracias por todos los beneficios que me has regalado a lo largo de toda mi vida, en especial, por este momento que me das para estar en intimidad contigo. Aumenta mi fe. Dame una fe operante y luminosa capaz de testimoniar el gran amor que me tienes. Dame una confianza capaz de abandonar toda mi vida en tus manos de modo que puedas actuar en mí y a través de mí con total libertad. Aumenta mi amor. Haz que mi corazón se inflame de tal manera con el fuego de tu amor, que no sepa ser sino instrumento por el cual todos los hombres que me miren, vean en mí un reflejo tuyo, una chispa de tu hoguera eterna. Amén. Evangelio del día (para orientar tu meditación) Del santo Evangelio según san Lucas 13,18-21 Reportar anuncios inapropiados |![]() Y dijo de nuevo: "¿Con qué podré comparar al Reino de Dios? Con la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina y que hace fermentar toda la masa". Palabra del Señor. Medita lo que Dios te dice en el Evangelio Jesús, hoy me dices que tu Reino es como un grano de mostaza o un poco de levadura. Me haces ver que algo tan pequeño puede llegar a tener efectos tan grandes. Así es tu Reino. Comienza por algo que a mis ojos parece tan minúsculo, pero que tiene la fuerza para cambiar el entorno. Me invitas a valorar, una vez más, el poder de lo pequeño. Una sonrisa, un gesto de caridad y cariño, una palabra de aliento pueden ser el comienzo de la conversión de un alma. ¡Y al contrario! Un mal trato de parte de los que nos llamamos cristianos puede alejar a una persona de tu amor. Mi ayuda o mi resistencia a tu Reino no son indiferentes. ¡Qué confianza has tenido, Jesús, en mí al confiarme algo tan importante para Ti! Muchas veces puedo pensar que son inútiles todos mis esfuerzos por extender tu Reinado, pues no veo grandes frutos de manera inmediata. Se me olvida que, aunque es el hombre quien siembra, eres Tú quien hace crecer y dar fruto. Ayúdame, Jesús. Tú me has llamado a colaborar en la extensión de tu Reino. Quiero corresponder con generosidad a tu invitación. Perdóname si con mi mal ejemplo he hecho que alguien se aleje de Ti. Dame la gracia de valorar los pequeños detalles. Gracias por todo, Jesús.
Diálogo con Cristo Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama. Propósito Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación. Hoy buscaré dar una palabra de aliento y una sonrisa a quien lo necesite. Despedida Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. ¡Cristo, Rey nuestro! Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
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Evangelio de hoyIglesia en Almodóvar del Campo2026-09-06T07:29:56+00:00

