Los pequeños dones con grande aprecioSanto Evangelio según San Juan 13, 16-20. Jueves 4ª semana de Pascua Por: H. Alexis Montiel, L.C. | Fuente: missionkits.org ![]() En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino! Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios) Mi Señor, yo te pido que me laves no sólo los pies, sino todo mi pecado, para que me pueda poner siempre en tu presencia, y te ame, te experimente, te quiera... Evangelio del día (para orientar tu meditación) Del santo Evangelio según san Juan 13, 16-20 En aquel tiempo, después de lavarles los pies asus discípulos, Jesús les dijo: "Yo les aseguro:el sirviente no es más importante que su amo,ni el enviado es mayor que quien lo envía. Si entienden esto y lo ponen en práctica, serán dichosos. No lo digo por todos ustedes, porqueyo sé a quiénes he escogido. Pero esto es paraque se cumpla el pasaje de la Escritura, quedice: El que comparte mi pan me ha traicionado. Les digo esto ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, crean que Yo soy. Yo les aseguro: el que recibe al que yoenvío, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me ha enviado". Reportar anuncios inapropiados |![]() Medita lo que Dios te dice en el Evangelio Qué pobre soy. Me enfada que se puedan burlar de mí en el colegio, en la universidad, con mis amigos; que me digan mocho, anticuado. ¡Qué ridículo soy! ¿Qué me pueden decir los demás…? Que digan lo que quieran, Tú lo dejaste bien claro, no he muerto yo, Tú moriste por mí, Tú eres quien diariamente es ofendido cada vez que yo insinúo pronunciar tu nombre, vivir tu mensaje, ¿y me siento la víctima de las ofensas? Tú has dicho que quien te recibe a Ti, recibe a quien te ha enviado, quien me recibe a mí, recibe a quien me ha enviado… soy enviado tuyo, no puedo quedarme indiferente ante tanto mal, ante tanta tristeza, ante tanto dolor… Más de alguna vez me he sentido solo, sin nadie que me acompañase, y en vez de abandonarme en mi tristeza y soledad, Tú mandaste alguien que me consoló, alguien que me dio la mano cuando nadie confiaba en mí, alguien que me mostró tu rostro con una sonrisa, con un gesto, con unas palabras de aliento; y luego viene un «que Dios te bendiga.» Les daré el mismo nombre que tenían en la antigüedad: Ángeles, pues no se contentan con mi bien corporal, sino que Tú les das la gracia de ser mensajeros y, sin embargo, ¿cuántas veces no los ofendo con las mismas palabras que tengo miedo de escuchar sobre mí…?
Diálogo con Cristo Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama. Propósito Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación. Haré a un lado el respeto humano y bendeciré los alimentos delante de mis amigos, familia, compañeros... Despedida Jesús manso y humilde de Corazón, -Escúchame. Del deseo de ser alabado, Líbrame Jesús Del deseo de ser honrado, Líbrame Jesús Del deseo de ser aplaudido, Líbrame Jesús Del deseo de ser preferido a otros, Líbrame Jesús Del deseo de ser consultado, Líbrame Jesús Del deseo de ser aceptado, Líbrame Jesús Del temor de ser humillado, Líbrame Jesús Del temor de ser despreciado, Líbrame Jesús Del temor de ser reprendido, Líbrame Jesús Del temor de ser calumniado, Líbrame Jesús Del temor de ser olvidado, Líbrame Jesús Del temor de ser puesto en ridículo,Líbrame Jesús Del temor de ser injuriado,Líbrame Jesús Del temor de ser juzgado con maliciaLíbrame Jesús Que otros sean más amados que yo, Has, Jesús, que lo desee Que otros sean más estimados que yo, Has, Jesús, que lo desee Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse, Has, Jesús, que lo desee Que otros sean alabados y de mí no se haga caso, Has, Jesús, que lo desee Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil, Has, Jesús, que lo desee Que otros sean preferidos a mí en todo, Has, Jesús, que lo desee Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda, Has, Jesús, que lo desee Oración y despedida: Oh Jesús que, siendo Dios, te humillaste hasta la muerte, y muerte de cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. Concédenos la gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de ti en el cielo. Amén. Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. ¡Cristo, Rey nuestro! Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
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Evangelio de hoyIglesia en Almodóvar del Campo2020-06-13T07:24:54+00:00

