La Cuaresma La Iglesia llama Cuaresma a los cuarenta días antes de la Fiesta de la Resurrección de Jesús. Empieza el miércoles de Ceniza y termina el domingo de Pascua.

Nos sirve a los cristianos para recordar los cuarenta días que estuvo Jesús en el desierto haciendo oración y ayunando.

Por eso, también en cuaresma nos preparamos para la muerte y resurrección de Jesús con oración, ayunos y abstinencias. No debe ser un tiempo triste, sino para convertirnos y ser mejores. Algunas de las cosas que podemos en este tiempo son: Ser respetuoso. Atender a los demás. Pedir perdón a la gente. Rezar y hablar con Dios. Hacer cosa por los demás. Ser pacífico y no ser mala persona.

Isabel Muñoz Arias, 10 años
(Colegio “Virgen del Carmen”)


La cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y termina el domingo de Ramos. Son 40 días de preparación para la Pascua. -La duración de cuarenta días proviene de varias referencias bíblicas y simboliza la prueba de Jesús 40 días en el desierto previo a su ministerio y el retiro de 40 años de Moisés en el desierto.
También simboliza los 40 días que duró el diluvio, además de los 40 años de la marcha del pueblo Judío por el desierto y los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.
A lo largo de este tiempo, los fieles católicos son llamados a reforzar su fe mediante diversos actos de penitencia y reflexión.
La Cuaresma tiene cinco domingos, más el Domingo de la Pasión (seis en total), en cuyas lecturas los temas de la conversión, el pecado, la penitencia y el perdón; son dominantes. No es un tiempo triste, sino más bien meditativo y recogido.
Es, por excelencia, el tiempo de conversión y penitencia del año litúrgico. Por eso, en la Misa no se canta el "Gloria" al final del acto penitencial (excepto el Jueves Santo en la misa de la Cena del Señor), ni el "Aleluya" antes del Evangelio. El color litúrgico asociado a este periodo es el morado que significa discreción, penitencia y dolor.

Alejandra Carrero Martínez, curso 5º
 
(Colegio "Virgen de Carmen")