San Juan de Ávila, Doctor y Testigo de la Fe :: Año Jubilar San Juan de Ávila 2013-2014. Almodóvar En la "Casa de la Marquesa", que se puede visitar todos los domingos de 12:00 h a 14:00 h., se encuentra la exposición titulada "san Juan de Ávila, Doctor y testigo de la fe". En el siguiente artículo queremos ofrecer una explicación de la estructura y el sentido de la exposición, ofreciendo también una selección de los textos que aparecen en los paneles expositivos.

I – EXPLICACIÓN GENERAL DE LA EXPOSICIÓN

Sentido

La exposición pone en relación tres dimensiones vinculadas a la figura de nuestro santo: los datos biográficos de san Juan de Ávila (dimensión histórica); el descubrimiento de la raíz cristiana que hay en la base de su vida y la explicación de los contenidos de la fe que la fundamentan (dimensión catequética); y la experiencia vocacional que anima su proceso de seguimiento de Jesucristo (dimensión espiritual).

Sin embargo, la exposición no sólo pretende mostrar cómo se dan esas tres dimensiones en san Juan de Ávila, sino que desea hacer descubrir al visitante que esas tres dimensiones están presentes en él, peregrino del siglo XXI, y va presentándole frases y reflexiones con la intención de trasmitir un claro mensaje claro que descubrir del siguiente modo: "lo que le ocurrió a san Juan de Ávila, puede ocurrirte a ti porque tú también tienes del don de la fe y la gracia actuante de tu bautismo".

Estructura, partes.

A partir de esta idea, la exposición jubilar consta de tres partes fundamentales antecedidas por una introducción y un epílogo que se presentan en la zona inicial de la sala. El prólogo está constituido por un panel introductorio que da razón de la exposición y ofrece una semblanza general de la figura de san Juan de Ávila. Por su parte, el panel del epílogo ofrece una relación sistemática de todas las obras del Doctor.

Recursos expositivos

Los paneles de la exposición están compuestos por grandes lonas que ilustran la práctica totalidad de las paredes de la sala. A estas lonas se suman monitores que emiten videos relacionados con la temática de cada parte y, a partir de unas semanas, una selección de obras museísticas procedentes del museo diocesano con imágenes y piezas de orfebrería del siglo XVI.

Primera parte de la exposición

Contando con la introducción y el epílogo, la exposición se estructura en tres zonas que representan tres etapas de la vida del santo. La primera de ellas comienza con un panel que expone una línea del tiempo con los hitos históricos más relevantes del siglo XVI, poniendo de manifiesto algunos de los acontecimientos que guardarán relación con la vida de Juan de Ávila.

San Juan de Ávila, Doctor y Testigo de la Fe :: Año Jubilar San Juan de Ávila 2013-2014. Almodóvar Esta primera parte sigue presentando la invocación de su madre y el significado de su bautismo. Este tema se sucede con un panel sobre la infancia del santo y con los años de Salamanca, para concluir con su vuelta a casa y con la experiencia espiritual que vivió en la cueva de su casa natal.

Parte central

La segunda etapa constituye el quicio central del proceso inicial de Juan de Ávila:

la experiencia de búsqueda vocacional vivida en la cueva. La cueva, símbolo de su interioridad, es el epicentro de su "tú" a "tú" con el Señor. La cueva es la figura de la hondura de la fe, de la escucha profunda y del descenso a lo esencial.

Por ser una cavidad honda es también lugar de oscuridad y tiniebla del que san Juan de Ávila sale habiendo visto una luz y emprendiendo un camino de seguimiento hacia la claridad. Él sale de la cueva conociendo cuál es la misión a la que le llama el Señor, por eso, marcha a la universidad de Alcalá con el fin de capacitarse para ser ordenado sacerdote.

Esta parte se muestra a través de un video que expresa un diálogo entre Jesucristo y una persona que podría ser Juan de Ávila o cualquier cristiano en situación de búsqueda vocacional.

Parte tercera

Esta parte desarrolla la etapa de su vida a que va a dar origen la experiencia de la cueva: Su vuelta a Almodóvar para celebrar su primera Misa y despojarse de sus bienes; el comienzo de su misión; y el desarrollo de su ministerio expuesto a través de cuatro ejes temáticos que estructuran su ministerio: su misión de predicador y trasmisor de la fe; b) la obra de sus fundaciones y su magisterio; c) su labor como guía y director espiritual; d) el reconocimiento histórico por parte de la Iglesia de su santidad y de la altura de su pensamiento teológico-espiritual hasta su proclamación como Doctor de la Iglesia Universal.

II – SELECCIÓN DE TEXTOS DE LOS PANELES EXPOSITIVOS

PRESENTACIÓN

Juan de Ávila, santo nacido en Almodóvar del Campo, patrón de nuestra diócesis de Ciudad Real y del clero español, acaba de ser proclamado Doctor de la Iglesia. Vamos a acercamos a la vida y a la experiencia personal de una de las personalidades más relevantes del siglo XVI, cuyo influjo llega hasta nuestros días. El Papa Benedicto lo ha propuesto como modelo y ejemplo para la Nueva Evangelización.

San Juan de Ávila vivió en una continua búsqueda de la voluntad de Dios, primero para descubrir su vocación fundamental y luego para ir viviéndola en el día a día. Esta es la razón de su regreso a su pueblo natal desde Salamanca donde dejó "las negras leyes" para introducirse en la apasionante experiencia de la búsqueda de su vocación.

¿QUIÉN ES SAN JUAN DE ÁVILA?

San Juan de Ávila, Doctor y Testigo de la Fe :: Año Jubilar San Juan de Ávila 2013-2014. Almodóvar Alguien que sabe que la vida es vocación: Una llamada a descubrir y cumplir el proyecto de vida que Dios tiene para cada uno.

Tiene absoluta confianza en Dios porque ha experimentado personalmente el amor y la entrega de su Hijo Jesús en la cruz.

Sacerdote y hombre para los demás: Afable, entrañable, movilizado por una caridad pastoral que lanza a servir a quienes están necesitados del amor de Dios y su justicia.

Fue humilde y sencillo. Rechazó cualquier cargo de relevancia eclesial o social, para vivir la misión al estilo de Jesús de Nazaret, del apóstol Pablo y de Francisco de Asís.

Apóstol y Maestro que predica, escucha y aconseja con palabras llenas de sabiduría a oyentes de toda clase y condición y en todos los medios posibles: mercados, plazas, iglesias, retiros espirituales, escritos, libros y cartas, de tú a tú.

Comprometido con progreso de la sociedad y su transformación por medio de la cultura, la educación y la solidaridad.

Orante que se sabe habitado por el Espíritu y vive una intensa familiaridad con Dios y se deja guiar por él porque descubre que su amor lo libera de su miseria y de él mismo.

Vive, ora y estudia la Palabra de Dios. Hace de ella la base de su predicación y clave para leer la acción de Dios en la historia.

Hijo de la Iglesia: la ama profundamente por ser la esposa de Cristo y esfuerza por reformarla desde dentro para mostrar su autentico rostro.

Y, sobre todo, enamorado de la cruz, la Eucaristía, la Virgen María y el sacerdocio.

INFANCIA, SALAMANCA Y JUVENTUD

Juan de Ávila es un hijo invocado a Dios por sus padres. Dios responde a la petición de los padres concediéndoles un hijo para que lo cuiden en su nombre.

Juan es bautizado, lleno del Espíritu de Cristo, para cumplir dos tareas:

1) Reproducir la imagen del Hijo.

2) Descubrir el modo personal en que tiene que desarrollar esta vocación.

Su infancia es la etapa de su vida en que va formándose en el conocimiento personal de Dios, por medio de su amistad con Cristo y de la mediación de la Iglesia: Familia y parroquia.

San Juan de Ávila, Doctor y Testigo de la Fe :: Año Jubilar San Juan de Ávila 2013-2014. Almodóvar Va a Salamanca a forjar un futuro. Ese es el deseo de sus padres, pero ese no es el futuro que Dios tenía pensado para él. En Salamanca hace crisis, pero no decide separarse de la fe, antes bien, tiene una conversión y vuelve a casa con el propósito de entregarse a Cristo y buscar en modo en que tiene que realizarlo.

Para cumplir este propósito decide vivir en una estancia de la casa apartado del resto: la cueva –símbolo de su interioridad- es el laboratorio donde desarrolla su proceso de conocimiento interno de Cristo y el lugar de la revelación de su vocación.

De la "tiniebla" de cueva (ambigüedades, claroscuros, luces!) sale con la luz de saber qué quiere Dios de él: es el sacerdocio.

SACERDOTE

Va a Alcalá a formar su vocación, a adquirir la capacitación necesaria para desarrollar la misión que Dios le ha encomendado.

Vuelve a casa cerrando el círculo de la primera etapa de su vida y celebra su primera Eucaristía. Es el sacramento del seguimiento de Cristo Pastor y de la entrega a los hermanos en su nombre.

Se despoja de sus bienes, hace de los hermanos más pobres sus comensales y herederos, y se lanza con pasión para vivir buscando y cumpliendo los planes de Dios para Él y para realizarlos en favor de los hermanos por donde el Espíritu le vaya llevando.

Juan de Ávila ha cumplido la vocación bautismal, la ha hecho vida e historia personal en fidelidad a la voz que Aquel que le ha llamado.

MISIONERO: "SÍGUEME"

Juan de Ávila fue un nómada de Dios, un loco por Jesucristo que supo reproducir fielmente la imagen de Cristo, Buen Pastor.

Después celebrar su primera Misa, Juan desarrolló su primer año de ministerio en Almodóvar: celebraba la Eucaristía y predicaba; administraba el sacramento de la Reconciliación; oraba largo tiempo ante el Sagrario de la parroquia; y ayudó a las familias más necesitadas.

Pero la fuerza del Espíritu le impulsó a llevar a Cristo "hasta los confines del mundo". Por eso, al año siguiente, quiso marcharse para evangelizar en el Nuevo Mundo ofreciéndose como misionero a fray Julián Garcés, que se preparaba para embarcar hacia a Méjico como nuevo obispo de la diócesis de Tlascala.

Se trasladó a Sevilla y mientras esperaba la fecha para embarcar, de dedico a predicar por las calles de la ciudad y a servir a los más pobres. Al ver su talla pastoral y al escuchar su oratoria, el arzobispo le pidió que se quedara para evangelizar en Andalucía, recién reconquistada a los musulmanes. A partir de entonces, su ministerio trascurrió entre las provincias del sur de España.

PREDICADOR

San Juan de Ávila, Doctor y Testigo de la Fe :: Año Jubilar San Juan de Ávila 2013-2014. Almodóvar Juan de Ávila no es un teólogo sistemático, sino un predicador apasionado. Ser predicador es lo que mejor lo define porque su palabra siempre estuvo al servicio de la proclamación del Evangelio y de la trasmisión de la fe. Predicó a hombres y mujeres del pueblo llano, a consagradas y religiosos, a sacerdotes y obispos, a nobles y reyes, niños y jóvenes.

Estudio la Palabra, oró con ella y después la explicó. Creó un catecismo para enseñar la doctrina cristiana. Y, movido por este afán, escribió una obra en verso - Doctrina cristiana -para que los niños la aprendieran cantándola. Exhortó con pláticas y multitud de sermones y fue capaz de provocar la conversión de hombres que llegaron a ser santos.

El centro de su mensaje era Cristo crucificado, siendo fiel discípulo de san Pablo. El contenido de su predicación era profundo, basado en una teología nacida de su gran conocimiento de la Sagrada Escritura. Junto a la Biblia, su gran librería fue el crucifijo y el Santísimo Sacramento. Sin embargo, su predicación no era espontánea siempre estaba precedida de horas de intensa oración. Cuando le preguntaban qué había que hacer para predicar bien, respondía: "amar mucho a Dios".

Evangeliza con tus palabras y con tus obras, con tu manera de vivir y con tu forma de tratar a los demás. Evangeliza cada día y siempre para que Cristo sea conocido, amado y seguido por todos.

MAESTRO

San Juan de Ávila es un verdadero humanista: un gran estudioso conocedor del mundo cultural de su época y preocupado por extender el saber y la educación.

Con su enseñanza y sus obras educativas, San Juan de Ávila es un gran dinamizador cultural y un auténtico reformador de la Iglesia que sabe compaginar fe y cultura, técnica y progreso integral, fe y razón, Iglesia y mundo, renacimiento y credo, modernidad y creencia en Dios.

En todas las ciudades por donde pasaba procuraba crear algún centro de formación y estudio. Fundó más de quince colegios e intervino en otros muchos por medio de sus discípulos.

La fundación de colegios fue una de sus grandes realizaciones: Colegios para formación de clérigos como en Granada, Córdoba, etc. Colegios "de la doctrina" para niños pobres. Colegios de estudios para clérigos y seglares de distintas categorías: de letras, artes, teología y Sagrada Escritura.

Fue procurador y gestor del Colegio de Baeza hasta convertirlo en la universidad más importante de toda Andalucía (año 1542). La línea de actuación que inició en Baeza fue común a todos sus colegios, como puede verse plasmada en los Memoriales al Concilio de Trento, donde pide la creación de seminarios, para una verdadera reforma de la Iglesia y del clero.

GUÍA DE EVANGELIZADORES

San Juan de Ávila, Doctor y Testigo de la Fe :: Año Jubilar San Juan de Ávila 2013-2014. Almodóvar Hay sacerdotes que forman un grupo de hijos espirituales que colaboran en sus proyectos y constituyen casi una congregación. Algunos tienen vida común con él. Son misioneros, catequistas, confesores, maestros en colegios y asistentes de los más pobres que llevan una vida apostólica ejemplar, haciendo realidad las orientaciones del Concilio de Trento.

Su predicación impresiona y las conversiones que provoca son a veces llamativas: Sancha Carrillo, Juan de Dios, María de Hoces, Francisco de Borja... Un buen número santos encontraron en él amistad, consejo y acompañamiento espiritual: san Ignacio de Loyola, san Juan de Dios, san Francisco de Borja, san Juan de Ribera, san Juan de la Cruz, san Pedro de Alcántara, santo Tomás de Villanueva, o santa Teresa de Jesús.

Su renuncia a las prebendas y obispados (el de Segovia y Granada), así como el capelo cardenalicio (ofrecido por Paulo III), son índice de su pobreza y humildad motivadas por un amor profundo a Jesucristo.

A partir de 1554 residió definitivamente en Montilla llevando una vida austera de oración, estudio, confesionario y predicación. A comienzos de mayo de 1569 empeoró alarmantemente. Quiso recibir la Unción con plena conciencia. Invocó a la Virgen y una de sus últimas palabras mirando el crucifijo, fue "ya no tengo pena de este negocio".

Murió el 10 de mayo de 1569. No hizo testamento, porque dijo que no tenía nada material que dejar, sólo manifestó el deseo de que su cuerpo fuera enterrado en la iglesia de los jesuitas.

JUAN DE ÁVILA, DOCTOR DE LA IGLESIA

Un Doctor de la Iglesia es quien ha estudiado y contemplado con una lucidez extraordinaria los misterios más profundos de la fe. Un cristiano que ha sido capaz de exponerlos para que sirvan de guía en para la formación y la vida espiritual de sus hermanos, y que ha vivido de forma coherente con su enseñanza.

Cumpliendo estas condiciones, nuestro paisano San Juan de Ávila ha sido proclamado Doctor de la Iglesia el pasado 7 de octubre de 2012. Esta exposición es un homenaje que le brinda la Iglesia de Ciudad Real, su diócesis de origen, en el deseo de que quienes la visiten puedan conocer mejor la hondura de su fe y su respuesta personal a la vocación de reproducir la imagen de Cristo que todos hemos recibido en el bautismo.

En el comienzo del tercer milenio y en el contexto de la profundización del Concilio Vaticano II y de la llamada a iniciar una nueva evangelización, su reciente declaración como Doctor nos asegura que su testimonio no sólo es válido para las generaciones que nos han precedido, sino que es un regalo del Espíritu para la Iglesia de hoy. En palabras del Papa, San Juan de Ávila es un "faro luminoso en el anuncio del Reino de Dios" para el anuncio del Evangelio.