La caza
Germán García Ferreras2014-02-21T16:14:00+00:00
Un domingo-VII después de Pentecostés- San Juan de Ávila predica en la toma del velo de una joven que quiere ser monja, comentando un texto de San Mateo: "Amarás al Señor Dios tuyo de todo tu corazón, de todo tu entendimiento y de toda tu alma". Y muy devoto nuestro de San Agustín, a quien cita frecuentemente, comienza con este pensamiento del Santo: "Danos, Señor, lo que tu mandares, y manda lo que quisieres".
Imita a la Virgen, que creció de luz en luz; y tras la del alba, tras tus buenos principios, crece en lumbre de luna, para que tu vida pasada, que fue ejemplo de oscuridad y causa que otros pecasen, sea ya lumbre para traer al servicio de Dios a los que están en tinieblas y consideran cómo tú también lo estuviste y ahora estás fuera de ellas.