Pensamientos de San Juan Bautista de la Concepción

2011-02-05T01:11:00+00:00

Sobre la presencia de Dios en nosotros


Como el hierro, cuando  está en la fragua1.- Como el hierro, cuando  está en la fragua, está más blando convirtiendo todo su ser en unirse y empaparse con aquel fuego, pero, sacado de allí, metido en el agua, queda templado y fuerte para hacer de cualquier herramienta que corte y trabaje en cosas duras. Así el alma, metida en esa luz y conocimiento sobrenatural, está derretida, blanda, amorosa, de suerte que todo su ser está ocupado en cómo se ha de empapar en tan grande Dios y Señor, pero cuando la sacan de allí y ella se recoge en sí, ya el fuego le pegó tal fortaleza y temple que, metida en el agua de los trabajos, haréis de ella lo que quisiéredes, sufrirá –como dicen- por peñas y trabajará sobre fuerzas humanas. Que es lo que dice San Pablo “cuando soy débil, entonces es cuando soy fuerte  ( 2ª Cor. 12,10); en las enfermedades hallaba la fortaleza, en los despegos, disfavores o desabrimientos, porque el sol del verano y heladas del invierno hacen a un hombre duro, fuerte y sufrido en los trabajos. Regalos de Dios y sinsabores, gustos y disgustos, luz y tinieblas hacen a un alma fuerte para de veras trabajar por el camino de la virtud. (Tomo I, 307)