Meditación para alcanzar la alegría
Iglesia en Almodóvar del Campo2015-03-31T20:19:00+00:00
Bienaventurados los que saben reírse de sí mismos, porque nunca acabarán de divertirse.
Bienaventurados los que saben distinguir una montaña de un montículo, los que miran dónde ponen los pies, porque evitan el resbalón y los pisotones atolondrados.
Bienaventurados los que son capaces de trabajar, descansar, dormir y reír... sin pedir excusas, porque son sabios.
Bienaventurados los que saben callarse y escuchar, porque ellos aprenderán cosas nuevas.
Existe algo muy pequeño pero grande a la vez en nuestro interior que se llama conciencia. Es pequeña cuando la ignoramos o pasamos por encima de ella, pero muy grande cuando la escuchamos pues ocupa todo nuestro ser y nos obliga a ser buenas personas.
Hay una frase común con la que no estoy de acuerdo: "Piensa mal y acertarás".
Estamos acelerados y no saboreamos los mejores momentos de la vida. Mientras escribo este articulo estoy pensando en un montón de cosas que me esperan o que he olvidado. Ya los antiguos nos enseñaban a vivir el momento presente.