VIA CRUCIS
Tomás Lozano Rivas2015-04-30T19:22:00+00:00con textos de San Juan de Ávila Catedral de Jaén
1. INTRODUCCIÓN
Miremos a Cristo puesto en la cruz, y hemos de verle atormentada su carne, y deshonrado del mundo, y vencedor del demonio. ¿Quién miró a Cristo que fuese engañado? Ninguno, por cierto. Pues no apartemos nuestros ojos de Él si no queremos volvernos ciegos. No le parezca que le tenemos en tan poco, que aun muriendo por nosotros, no le queremos mirar. Por eso murió, porque nosotros nos esforzásemos mirándolo a Él, para morir a nuestros pecados.
Muera, pues, ya en nosotros nuestro viejo hombre, pues murió por nosotros en cruz nuestro nuevo Hombre, que es Cristo… (Carta 64, 21-45).
Santa Teresa admiraba la conversión pública de San Pablo, la Magdalena y San Agustín.
Estad siempre alegres en el Señor, os los repito, estad siempre alegres
La Cuaresma es un tiempo alegre, aunque se nos pidan esfuerzos y renuncias. También se le pide al atleta, y sin embargo se entusiasma pensando en poder participar; y al artista que crea, y nada le llena tanto como el lograr la realización de su obra, y al profesional que lleva a cabo responsablemente su servicio, y goza en poder servir…
Nuestras sendas no son las tuyas. 