«La Cuaresma, un tiempo para ablandar el corazón.»

2012-03-08T20:19:00+00:00

1. LA DUREZA:

La dureza es síntoma de vejez, cuando el cuerpo se acorcha y se arruga, cuando pierde frescura y sensibilidad, cuando los movimientos son más rígidos y menos flexibles. Toda la vida se resiente de pesadez y opacidad.

La dureza es síntoma también de la vejez del alma, es decir, del pecado. El alma que vive en pecado se seca. El pecado es un vampiro del alma, que le chupa lentamente su jugo y su savia hasta dejarla convertida, no ya en paja, sino en piedra.