¡Un corazón radiante!
Amiga, amigo: Seguramente en algún momento de tu vida hayas tenido ojeras, esas alteraciones en la coloración de la piel, debajo de los ojos, que aparecen con un color más oscuro de lo normal…
Hoy, sin embargo, quiero hablarte de otro tipo de ojeras: las ojeras del corazón.
Y es que, si las primeras tienen un efecto antiestético, las segundas producen en tu vida resultados tan desagradables como el aburrimiento, la apatía, la tristeza, la mediocridad…
Una vez finalizada nuestras vacaciones, continuamos un año más colaborando con nuestra iglesia parroquial y con nuestro querido D. Tomás.
"Hemos aprendido a volar como pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el arte de vivir juntos, como hermanos"
Se termina el verano y con ello vamos volviendo a nuestras rutinas de trabajo, de vida, de penas y alegrías. Con el regreso de las vacaciones damos la bienvenida al nuevo curso escolar y a las tareas cotidianas que habíamos dejado escondidas en un cajón.
…algunas veces hay que agacharse. Sí, agacharse, no encogerse o hacerse más pequeño. No. Es más sencillo. Es ponerse a la altura de las cosas y de las personas para verlas desde su perspectiva real, aquella que te muestran de sí mismos; a ratos sus tristezas, otras sus limitaciones e incluso más a menudo de lo que reconocen, sus contradicciones. Y cómo no, también sus grandezas junto a la ejemplaridad que pueden demostrarnos.
Dios nos ha hecho dos grandes regalos: la fe y la libertad.

Hace una semana celebrábamos la fiesta del Corpus Christi.