El Carmelo y su espiritualidad
Antes de hacer unas reflexiones, veamos un bello texto del santo papa Juan Pablo II, sobre el Carmelo:
"Ya desde los primeros ermitaños que se establecieron en el monte Carmelo y que habían ido como peregrinos a la tierra del Señor Jesús, la vida se suele representar como una ascesis hasta llegar a Cristo nuestro Señor, monte de salvación.
Orientan esa peregrinación interior dos iconos bíblicos muy apreciados por la tradición carmelitana: el del profeta Elías y el de la Virgen María.
El profeta Elías arde en celo por el Señor… Contemplando su ejemplo, los Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo comprenden que solo quien se mantiene entrenado para escuchar a Dios e interpretar los signos de los tiempos es capaz de encontrar al Señor y reconocerlo en los acontecimientos diarios…

Todos sabemos que la mejor solución para luchar contra las enfermedades es, sin duda alguna, la prevención.
En este artículo os voy a recomendar una película interesante que me gustaría que pudierais ver; es la historia de un músico que descubre su verdadera vocación: enseñar a los jóvenes a entender la vida a través de la música y la entrega total a su labor educativa.
Más de una vez lo han visto llorar. Cuando el Papa Francisco ha comentado el hecho de la persecución de los cristianos en nuestros días ha dicho: "Yo lloré cuando vi en los medios de comunicación la noticia de cristianos crucificados en cierto país no cristiano". El Papa hace referencia a Siria.
Hay ocasiones en las que creer en el ser humano se nos antoja complicado, otras nos trastocan tanto nuestros cimientos que perdemos totalmente el rumbo de la confianza cayendo en tal deriva que, mirar atrás, nos duele mientras que, mirar hacia adelante, nos es totalmente imposible porque ni tan siquiera queremos ver.
Ya finalizo el mes de mayo, ese mes tan hermoso que se dedica a las flores y a nuestra Madre divina y celestial la Virgen María. Al mismo tiempo, clausuramos las clases de catequesis parroquial.
Para Santa Teresa, Jesús es el gran Amigo del que no quiere separarse, aconsejando a sus monjas que también le tengan por Amigo. A Jesús le llama de muchas maneras y modos: Amado, Cordero, Crucificado, Dechado, Enseñador, Esposo, Huésped, Juez, Maestro, Redentor, Rey, Salvador, Zagal y, sobre todo, Amigo Bueno.
Contemplo, desde mis ochenta años, el catecismo del padre Ripalda y me doy cuenta de la forma tan sencilla que recibíamos una clase de catequesis profunda.