El Resucitado
Germán García Ferreras2014-10-31T19:12:00+00:00
Hace años se publicó un libro titulado: "La loca de la Eucaristía". El autor traba de demostrar la gran devoción de Santa Teresa a Jesús Sacramentado, no solo para acompañarle en el Sagrario, sino en la Comunión.
Así, en sus fundaciones, lo primero que hacía era poner el sagrario y que el Santísimo acompañara a sus monjas.
En los capítulos 28 y 29 del Libro de su vida nos habla de unas visiones en torno a Jesús resucitado, después de haber comulgado.
El hecho de encontrarme en una residencia, con gente de edad elevada, hace que se produzcan bajas con alguna frecuencia.

Noviembre es un mes para mirar al cielo con los ojos del corazón iluminados por la luz de la fe. Es un mes para contemplar que la finalidad del ser humano es participar enteramente de la resurrección de Cristo. En segundo lugar, para hacer memoria de todos los que ya han llegado al cielo. Y, por último, para venerar a todos los que sabemos que son santos. Sin embargo, estas tres dimensiones contemplativas son para que no nos evadamos de la realidad cotidiana, sino para que nos comprometamos con ella en dirección adecuada. Y es que la persona que no sabe a dónde va se convierte en un náufrago de la existencia. Al contrario, quien conoce cuál es la meta de la vida, elige los principios que deben guiar sus criterios y elecciones con la fuerza de una esperanza indestructible.
El 29 de mayo de 1552, domingo infraoctava de la Ascensión, predica así San Juan de Ávila:
Si en pan tan soberano,
Aunque todos los días recibamos cartas desde el cielo (revisen el buzón por si acaso) ésta que hoy quiero compartir con ustedes es muy especial… Quiere ser un sencillo y entrañable recuerdo a mi padre y un enorme gracias a Dios por todo lo vivido a su lado…. Les invito a que la hagan suya recordando a algún ser querido que hayan perdido o, mejor dicho, ganado y que, desde el reino, les sigue protegiendo…