Meditación para alcanzar la alegría
Iglesia en Almodóvar del Campo2015-03-31T20:19:00+00:00
Bienaventurados los que saben reírse de sí mismos, porque nunca acabarán de divertirse.
Bienaventurados los que saben distinguir una montaña de un montículo, los que miran dónde ponen los pies, porque evitan el resbalón y los pisotones atolondrados.
Bienaventurados los que son capaces de trabajar, descansar, dormir y reír... sin pedir excusas, porque son sabios.
Bienaventurados los que saben callarse y escuchar, porque ellos aprenderán cosas nuevas.
Hoy voy a comenzar con una leyenda guaraní, que como buena leyenda, nos deja una enseñanza moral sobre la que hacer un autoexamen interior de nuestras conductas.
Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor (Ef 1,4] 
Podemos desglosar la palabra: "cumplimiento" en otras dos: "cumplo" y "miento", que son similares en la pronunciación, pero muy distintas en la aplicación.